De las tradiciones impuestas por la SEP
Estaba degustando un chocolate caliente mientras veía por el ventanal a un grupo de niños jugando en el parque. Comencé a recordar mi etapa de niño y los traumas que surgieron en esa época, pero esa es otra historia, recordé que en la primaria nos hablaban de tradiciones totalmente ajenas a nuestra región. Recuerdo que en los libros de la SEP y en el material didáctico venían cosas como el día de muertos, en donde venía una breve reseña sobre los altares, la flor de cempōhualxōchitl y la tradición que existe en algunas localidades del sur del país como Michoacán. Además del mundialmente conocido día de muertos, en aquellos libros y en aquellas clases se nos enseñaba que los Reyes Magos eran los meros chingones, ya que Santa Claus era una invención extranjera y que, por lo tanto, debíamos rechazarla como si de una invasión armada se tratara.
Hablemos pues, de esa tradición impuesta en el norte de México por la SEP: los reyes magos.
En el norte del país, Chihuahua sobre todo, es dificil encontrar que los niños se entusiasmen por estos tres personajes, tambien es dificil encontrar a personas disfrazadas de estos vulgares personajes. Es complicado ya que los niños usualmente ya tienen un regalo cortesía de Santa Claus. Sin embargo, la SEP se ha esforzado fuertemente para imponer en estos lares esa tradición importada de España. Y lo ha logrado gracias a los medios como Televisa y a la religión católica. Hoy los niños cada vez conocen más a estos siniestros y aburridos personajes que antes. Algo verdaderamente lamentable.
Estos “Reyes Magos” son, creo yo, totalmente ajenos a nuestro país, ya que son reyes y en este amado país las monarquías han fracasado (afortunadamente). Pero además de ser reyes, ¡son magos!, aparecen cosas de la nada y las regalan a los niños. ¡Vaya manera de enseñar que el trabajo no rinde frutos! Al menos Santa Claus trabajaba 364 días junto a sus duendes para elaborar los juguetes y junto a sus renos los entregaba personalmente bajando por sucias chimeneas. Pero estos Reyes Magos no, ellos no se ensucian las manos, ellos solo dan oro, incienso y mirra, los dos últimos productos tan valiosos como un pedazo de carbón.
En fin, la cosa es que estoy en contra de que desde el centro del país se impongan tradiciones a las distintas regiones de nuestro país. El país es heterogéneo y hay que aceptarlo como tal, no es posible que intenten homogeneizarlo a través de las escuelas y la televisión.